La reconocida atleta olímpica Gladys Tejeda se ha convertido en la voz de alerta para las comunidades afectadas por el reciente movimiento telúrico. Tras visitar directamente la localidad de Pumpunya, en Junín, la fondista no solo constató los daños materiales causados por el sismo de magnitud 5.1, sino que también hizo un llamado urgente a la solidaridad nacional. Tejeda dejó claro que las imágenes y reportes previos no reflejan la verdadera gravedad de la situación, exhortando a empresas, instituciones y ciudadanos a sumar esfuerzos para asistir a las familias que han perdido sus hogares.
La realidad oculta detrás del sismo
Durante una entrevista con Latina Noticias, aprovechando uno de sus días de entrenamiento, la deportista natural de Junín explicó por qué decidió salir a visibilizar el problema. Al recorrer Pumpunya, considerada una de las zonas más golpeadas, observó que muchas familias y adultos mayores no se están acercando a los centros de acopio habilitados. La razón principal es el miedo: temen que delincuentes aprovechen su ausencia para robar sus pocas pertenencias o, en muchos casos, sus animales.
"En esta tarde tuve una sesión de entrenamiento y me di el tiempo para visitar a nuestros hermanos que han perdido todo", declaró la atleta. "La realidad es otra; en las redes sociales estaba siguiendo y no se está pasando lo real. Quise hacer llegar a la gente que requiere estos momentos". Esta declaración resuena con fuerza, pues revela una brecha entre la percepción pública de la emergencia y la vivencia cotidiana de los damnificados que prefieren quedarse cuidando sus terrenos ante el temor al robo, información confirmada por ¡Sismo devastador! Terremoto de magnitud 7.8 sacude Filipinas con saldo trágico.
Llamado desde el Valle del Mantaro
Ante este escenario complejo, Gladys Tejeda ha lanzado un llamado directo a la población del Valle del Mantaro y otras regiones. Insistió en que es momento de unir fuerzas para atender las necesidades básicas de los afectados. Además, señaló que algunas personas permanecen en sus viviendas o terrenos precisamente porque no pueden dejar solos a sus animales, lo cual dificulta su traslado hacia espacios seguros habilitados por las autoridades.
Como respuesta oficial a la crisis, el Gobierno ha declarado estado de emergencia por 60 días para los distritos de Chongos Bajo y San Juan de Iscos (provincia de Chupaca), así como para Chupuro, Viques y Huacrapuquio (provincia de Huancayo). Esta medida busca facilitar la atención inmediata a los damnificados y acelerar las acciones de recuperación en una zona donde la solidaridad local e institucional es ahora más vital que nunca, más detalles en Peru21.