La tranquilidad del transporte público en Lima se rompió con un hecho de extrema violencia. Un conductor de la empresa Etupsa, responsable de cubrir la ruta Línea 1 entre San Martín de Porres y Pachacámac, fue asesinado a balazos durante su jornada laboral. El ataque ocurrió en el cruce de la avenida 12 de Octubre con la calle Antonio de Zela, en pleno distrito limeño de San Martín de Porres.
Un plan coordinado para eliminar al chofer
Según relatan los testigos presenciales, la víctima se encontraba recogiendo pasajeros en el paradero conocido como ‘El Toldo’ cuando cayó en una trampa mortal. El ataque fue ejecutado con frialdad por dos sujetos que trabajaron en sincronía perfecta. Mientras uno de ellos, montado en una motocicleta, disparaba a través de la ventana del conductor desde afuera, un segundo agresor, que viajaba como pasajero dentro de la unidad, se acercó al chofer y le descargó varias ráfagas de su arma.
Tras cumplir con el objetivo, los atacantes huyeron rápidamente en la motocicleta por la avenida 20 de Agosto, dirigiéndose hacia el parque Simón Bolívar. La víctima fue trasladada urgentemente al Hospital Luis Negreiros por efectivos policiales, pero lamentablemente los médicos confirmaron su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas recibidas.
¿Motivo del crimen? Amenazas y extorsión
El dolor se ha apoderado de la familia de Simón Gómez Rute, quien fue identificado por sus compañeros de trabajo. Sin embargo, más allá de la tragedia personal, los trabajadores de Etupsa han revelado un contexto alarmante: la empresa viene siendo víctima de amenazas constantes por parte de una organización criminal que exige el pago cupos.
Según indicaron los colaboradores, las intimidaciones se habrían intensificado apenas la semana pasada. Además, dieron a conocer detalles preocupantes sobre cómo los delincuentes obtuvieron información sensible: días antes del crimen, uno de los conductores sufrió un robo de su celular, lo que permitió a los criminales acceder a los contactos de aproximadamente cien trabajadores.
La búsqueda continúa
Ante este lamentable episodio, la Policía Nacional ha iniciado las investigaciones correspondientes para dar con el paradero de los responsables y capturarlos. Este caso pone en evidencia la vulnerabilidad del transporte público frente a grupos criminales que buscan extorsionar e imponer su ley mediante el terror.