¡Qué escándalo en el mundo del fútbol y la política! El presidente de Paraguay, Santiago Peña, no pudo quedarse callado ante la tormenta mediática que se armó por las declaraciones de la senadora Celeste Amarilla. Este miércoles, durante una actividad oficial en Ybycuí (departamento de Paraguarí), el mandatario fue claro como el agua: su Gobierno está "en contra total de todo tipo de discriminación". La polémica estalló después de que la legisladora opositora publicara comentarios ofensivos y racistas hacia el delantero francés Kylian Mbappé, justo tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final del Mundial ante Francia.
La postura oficial frente al caos
No hubo lugar a dudas. Peña reafirmó que Paraguay debe mantenerse como un país comprometido con la defensa de los derechos humanos y el respeto a la libre expresión, pero sin tolerar ningún acto discriminatorio. Es importante destacar que el Ejecutivo ya había emitido un pronunciamiento el lunes anterior, aclarando que las expresiones de Amarilla son responsabilidad exclusivamente individual. El Gobierno insistió en que esas palabras no representan ni la posición oficial del Estado paraguayo ni la del pueblo paraguayo.
El fuego cruzado entre Mbappé y la senadora
La cosa se puso fea rápidamente. La controversia comenzó cuando Amarilla cuestionó el origen de Mbappé en redes sociales, haciendo afirmaciones que fueron calificadas inmediatamente como racistas por diversos sectores. Además, criticó públicamente la actitud del futbolista durante el partido y se preguntó por qué no saludó al arquero paraguayo Orlando Gill tras el encuentro. La reacción fue inmediata: organismos internacionales como las Naciones Unidas, la Federación Francesa de Fútbol e incluso el presidente francés Emmanuel Macron rechazaron dichas declaraciones.
La respuesta del "Rey" y los siguientes pasos
Mbappé no se quedó con los brazos cruzados. El lunes respondió a través de sus redes sociales, calificando a la parlamentaria como una "mujer despreciable e indigna de su cargo", lo que disparó aún más las alarmas. Ante esta respuesta directa del astro francés, Amarilla señaló que está evaluando presentar una demanda contra el jugador. En un contexto donde los chismes y las polémicas deportivas suelen dominar la agenda, este incidente ha demostrado que la discriminación no tiene lugar en ningún ámbito, ni siquiera en el deporte rey.