El reciente terremoto del sábado 18 de julio, con epicentro en el distrito de Chongos (Junín), y los recientes terremotos en Venezuela de magnitud 7.2 y 7.5 que han dejado personas fallecidas y destrucción de viviendas nos hacen recordar una verdad incómoda pero necesaria: las emergencias no avisan. Ante la realidad de que estos fenómenos naturales pueden ocurrir sin previo aviso, es fundamental estar preparados para actuar con rapidez y seguridad.
Lo básico en tu mochila
Aunque los sismos recientes han sacudido a varias regiones, la preparación debe ser una prioridad constante. Una mochila de emergencia bien equipada puede marcar la diferencia entre el pánico y la supervivencia. Lo primero que debes incluir es agua embotellada; se recomienda al menos dos litros por persona para hidratación básica durante las primeras 24 horas.
Complementa con alimentos no perecibles como galletas, barras energéticas o conservas ligeras. No olvides una linterna potente y pilas de repuesto, ya que los cortes eléctricos son comunes tras un sismo fuerte. Un kit de primeros auxilios básico con vendas, antisépticos y medicamentos personales es igualmente indispensable para atender heridas menores en el momento, tal como señaló Mochila de emergencia en Ica.
Documentos e información vital
Más allá del sustento físico, la documentación es clave. Guarda copias selladas o digitales de tus documentos de identidad, títulos de propiedad y pólizas de seguro en una bolsa impermeable. Incluir un silbato también puede ser crucial para solicitar ayuda si quedas atrapado bajo los escombros.
La lección que dejan los eventos en Chongos y Venezuela nos recuerda la importancia de mantener estos kits accesibles cerca de las puertas de salida. No esperes a que el próximo sismo llegue para organizar tus recursos; prepárate hoy para estar seguro mañana, indicó El Comercio.