La familia de Saúl Guerra Allca, un joven de 34 años diagnosticado con cáncer al estómago, ha lanzado un llamado de auxilio tras perder su cobertura de EsSalud. Desde el 10 de mayo, Saúl se ha visto obligado a depender del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), ubicado en Surquillo, Lima, para recibir atención. Sin embargo, la situación se ha tornado crítica: el paciente necesita con urgencia una parascopia, un procedimiento clave para observar el interior de su abdomen y evaluar el avance del tumor, pero la falta de citas y recursos económicos los tiene en una angustiosa espera.
La lucha por una cita que salva vidas
Liz Guerra, hermana del paciente, se comunicó con el Rotafono de RPP para exponer la dramática realidad que vive su hermano. Según relata, Saúl sufre intensos dolores y se encuentra postrado en cama, esperando una llamada del personal de salud que nunca llega. "Ayúdenos para que puedan ver a mi hermano, que le brinden ya esa cita, que le hagan esa parascopia", imploró Liz. A pesar de que el INEN les había prometido una llamada, esta nunca se materializó, y al acudir al hospital el último martes, solo recibieron medicina analgésica para aplicar en casa, sin ofrecerles el estudio diagnóstico necesario.
El apoyo llega tras la difusión mediática
Tras la difusión de su caso, la respuesta del INEN fue inmediata. La institución informó que se ha brindado ayuda al paciente y que ya cuenta con una cita programada para este sábado. En esta visita, se evaluará su hospitalización y se realizará la ansiada parascopia. Personal de Servicio Social y de Imagen Institucional del INEN se puso en contacto con la familia para agilizar la atención que ya recibía de parte de los especialistas y prestar la orientación y apoyo que requiere el padre de familia.
Un recordatorio de la brecha en la salud pública
Este caso pone en evidencia la vulnerabilidad de los pacientes que, al perder su seguro de salud, quedan en un limbo administrativo y médico. Saúl Guerra Allca representa a miles de peruanos que dependen de la red pública para tratamientos oncológicos complejos. La parascopia no es un lujo, sino una herramienta diagnóstica vital para determinar el tratamiento adecuado contra el cáncer. La familia agradece la gestión realizada tras la difusión, pero la espera prolongada deja una cicatriz emocional y física en el paciente, quien sigue luchando contra la enfermedad con la esperanza de una recuperación exitosa.