¡Qué tremendo escándalo se armó en el vecindario! El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, no se contuvo y lanzó un ataque verbal de película contra su predecesor, Evo Morales. En una entrevista exclusiva con el diario argentino Clarín, el jefe de Estado no dudó en calificar al exmandatario como un hombre "embrutecido por el poder" y acusó directamente a su antiguo líder de ser el principal actor detrás de la crisis social que está sacando humo a Bolivia. ¡La cosa está más caliente que un churrasco!
Acusaciones de alto voltaje
Paz, quien lleva apenas seis meses en el sillón presidencial, no se anduvo con rodeos. Según lo declarado al medio argentino, Morales no busca reivindicaciones sociales legítimas, sino que está detrás de una estrategia coordinada para "derrocar" el proceso democrático actual. El presidente boliviano fue tajante al afirmar que el exlíder cocalero hará "todo lo posible" por violentar el ordenamiento constitucional, incluso si eso significa dejar muertos y destrozar el país, todo para generar un escenario favorable para él y su organización.
La tensión no es solo verbal. Bolivia enfrenta una parálisis nacional provocada por más de 150 bloqueos de carreteras que han dejado ciudades como La Paz y El Alto sin combustible ni alimentos. Paz vinculó estas zonas de conflicto, especialmente el Trópico de Cochabamba, con actividades ilícitas que, según su versión, florecieron bajo la protección del régimen anterior del Movimiento al Socialismo (MAS), como informó Bitácora Nacional.
El contexto: caos y respuestas drásticas
La situación en las calles es crítica. Los enfrentamientos entre manifestantes y la policía ya dejaron al menos cuatro muertos por falta de atención médica. Ante este escenario de anarquía, el Poder Legislativo sancionó la anulación de la ley 1341, que desde 2020 restringía la participación militar en disturbios civiles. Esta medida, ya avalada por el Senado, faculta a Paz para disponer de las tropas si la Policía Nacional se ve superada, una jugada maestra para el Ejecutivo que considera el diálogo un fracaso.
A pesar del caos, el presidente intenta vender una imagen de control. Paz destacó a Clarín la estabilización del tipo de cambio y la reducción del déficit fiscal en seis puntos, atribuyéndose el mérito de organizar un país que, según él, estaba "quebrado" y sin reservas internacionales. Incluso lanzó una acusación directa sobre la soberanía, señalando que la región donde predomina Morales es una de las más importantes para el narcotráfico en Sudamérica, así lo reportó Gestión.
¿Y qué sigue? Aunque las calles están desoladas y el turismo se desplomó, Paz se muestra optimista. Asegura tener fe en que en los "siguientes días" la situación se reordenará y llegarán a acuerdos. Pero mientras tanto, la guerra de palabras entre el poder actual y la vieja guardia del MAS sigue más viva que nunca. ¡Ojo al dato!