¡Qué tremendo escándalo en la región La Libertad! El Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de la Unidad de Flagrancia de Trujillo no ha dudado ni un segundo y ya dictó una sentencia firme: nueve meses de prisión preventiva para Alexander Wuerner Milla Reyes. Este joven, que hasta hace poco andaba suelto por las calles, ahora está rumbo al penal mientras es investigado oficialmente por el lamentable asesinato del técnico superior de la Policía Nacional, Cristian Wilfredo Astocondor Zavaleta.
La captura en caliente
No fue fácil dar con él. La historia cuenta que Milla Reyes fue detenido precisamente el 10 de julio, justo cuando intentaba huir a toda velocidad sobre una motocicleta después de cometer ese atroz atentado contra el agente policial. Pero la vida tiene sus giros dramáticos: en su intento por escapar, chocó con la camioneta donde viajaba la víctima del crimen. Este percance mecánico lo hizo caer y le imposibilitó seguir huyendo, permitiendo que las autoridades finalmente pusieran manos encima al sospechoso.
Confesión y detalles del caso
Una vez atrapado y sin escapatoria posible, el investigado no pudo negar su participación en el crimen. Sin embargo, durante los interrogatorios, intentó matizar su rol: afirmó que él no fue quien disparó la arma fatal, sino que se limitó a manejar uno de los vehículos utilizados para seguir al agente policial Cristian Astocondor Zavaleta. El lugar exacto donde ocurrió esta tragedia urbana fue en la urbanización Las Orquídeas, un sector residencial de Trujillo.
¿Qué sigue ahora?
Mientras tanto, el Poder Judicial no se ha quedado cruzado de brazos evaluando solo los hechos del momento. Durante la audiencia correspondiente, también revisaron cuidadosamente los antecedentes policiales previos del detenido Alexander Wuerner Milla Reyes para tener un panorama completo de su historial. Como resultado de esta revisión integral, dispusieron que sea internado hasta el mes de abril del 2027.
Este plazo no es definitivo en cuanto a la culpabilidad final, sino que sirve como marco temporal durante el cual se determinará si recibe o no una sentencia condenatoria formal por este crimen. Por ahora, lo único claro es que la justicia avanza y el sospechoso ya está tras las rejas esperando su destino judicial.