¡Se armó la gorda en el sistema de salud! La Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN) ha soltado la bomba: el programa Farmacia Vecina, ese pilar fundamental para los asegurados de EsSalud, está atravesando una crisis operativa de las que no se olvidan. Según lo revelado por la entidad, la farmacia está funcionando con apenas el 10% de su capacidad instalada. Sí, leíste bien. Diez por ciento. Esto significa que la gran mayoría de los pacientes que dependen de este sistema para obtener sus recetas y tratamientos esenciales se están quedando con las manos vacías en un momento en que la salud no puede esperar.
¿Qué está pasando con Farmacia Vecina?
Para ponerlo en términos sencillos y sin rodeos, el sistema que debería ser la salvación para miles de peruanos afiliados a EsSalud está en llamas. La implementación de Farmacia Vecina data de 2019, con la promesa de agilizar y garantizar el acceso a medicamentos. Sin embargo, la realidad actual es bien distinta. Operar al 10% de su capacidad no es solo un dato estadístico; es un grito de auxilio que deja a los usuarios en la estacada. Imagina ir a la farmacia y que, literalmente, solo haya un 10% de los estantes surtidos o disponibles para la atención. Eso es lo que se vive hoy en día.
El impacto en los pacientes de EsSalud
La alerta de AFIN no es un ejercicio teórico. Se trata de personas reales, con diagnósticos reales, que necesitan sus medicamentos para seguir viviendo con calidad. Cuando una farmacia opera a un décimo de su capacidad, los tiempos de espera se disparan, la frustración crece y, lo más grave, la salud de los pacientes queda en riesgo. La falta de disponibilidad de insumos esenciales puede significar la diferencia entre controlar una enfermedad crónica o verla agravarse. Es un drama cotidiano para miles de familias peruanas que confían en este sistema público de salud.
¿Por qué importa esta crisis?
Farmacia Vecina no es un negocio cualquiera; es una red de distribución crítica. Su colapso operativo afecta la cadena de suministro de medicamentos en todo el país para los asegurados de EsSalud. La alerta de AFIN sirve como un recordatorio urgente de que la infraestructura nacional de salud necesita atención inmediata y soluciones concretas, no más promesas vacías. Mientras tanto, los pacientes siguen esperando, y la capacidad instalada sigue siendo una letra muerta en los informes oficiales.